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viernes, 12 de abril de 2013

A media luz



Hay un sabor a sal conformado con gélidos gemidos que pasean su tristeza por las arenas de las playas mudas de muchedumbre

Todas las formas de dependencia son iguales.
Viven, ni para bien ni para mal. Después, al final, uno se cansa de ellas. O se cansa o llega a un punto sin retorno. Una de las dos cosas.
Aun sabiendo que un día nos resultarían insoportables, las vemos volver como olas. Cambian de forma, lavan la playa, se expanden y se retiran, tranquilas, impetuosas.
Se repiten y después desaparecen.
Paisajes lejanos. La eterna playa de la vida que trae tensión y calma.


8 comentarios:

  1. Hola, me pasaba para decirte que he empezado con un nuevo blog, y que me gustaría que te pasaras.
    http://abriendocicatrices.blogspot.com.es/
    Un beso, nos leemos ;3

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  2. http://loveandlostwords.blogspot.com.es/

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  3. que razón tienes las dependencias son como olas vienen y van , me ha gustado tu entrada

    un saludo ;)

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  4. que bonito escribes ^^ y cuánta razón en tus palabras, sigue así :D un besito
    http://cuatroestrellaas.blogspot.com.es/

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  5. Noemí es bello tu sitio
    aqui me quedo y te sigo
    cuando se te de la gana y el tiempo llegate a mi blog para ver si te gusta lo que escribo qeu es corto y consiso
    besos Carmen

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  6. Me gusta la imagen y me gusta el texto, buen trabajo.

    Un saludo.

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